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domingo, 20 de mayo de 2012

Las algas más importantes del Mediterráneo no aguantan la contaminación

17/5/2012
Islas Baleares    


Los científicos han evidencido los efectos 
negativos de la contaminación./@IEO


REDACCIÓN
Los resultados de un estudio realizado en España evidencian los efectos negativos de la contaminación, en especial por metales pesados, sobre las algas pardas del género Cystoseira. Estos han sido publicado recientemente en forma de tres artículos científicos en diferentes revistas.
Miembros de la Estación de Investigación Jaume Ferrer, que gestionan el Instituto Español de Oceanografía (IEO) y el Gobierno de Islas Baleares, junto con investigadores del Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CSIC), han estudiado aspectos de la ecología, la biogeografía y los efectos de la contaminación sobre las algas pardas del género Cystoseira. Los resultados de estos estudios se han publicado mediante artículos en diferentes revistas científicas internacionales. Los tres trabajos se han centrado en otras tantas especies del género Cystoseira, endémicas del Mediterráneo: C. crinita, C. barbata y C. spinosa v. tenuior.
Los científicos evidencian por primera vez, mediante un experimento de campo, los efectos negativos de la contaminación, especialmente por metales pesados, sobre la supervivencia y el crecimiento de diversas especies de Cystoseira. Además, se ha observado que la capacidad de recuperación de estas especies es muy lenta en zonas donde la calidad del agua haya mejorado y requiere de la aplicación de medidas de gestión, como el transplante de adultos o la dispersión de propágulos fértiles.
Otro de los estudios se centró en estimar la producción de las comunidades dominadas por Cystoseira crinita, que resultaron ser comparables con los sistemas marinos más productivos, como las praderas de Posidonia oceanica. Con estos resultados, obtenidos tras monitorear los cambios en la composición y estructura de las comunidades de Cystoseira en la Reserva Marina del Norte de Menorca, se ha podido confirmar el importante papel estructurador que tienen estas especies sobre el resto de organismos del ecosistema. “El buen estado ecológico de esta isla, junto con una geomorfología adecuada -sobre todo en la costa norte- favorecen la diversidad y el buen estado de estas poblaciones”, comenta Marta Sales, primera autora de estos trabajos.
El tercero de los trabajos se dedica al estudio de las variaciones biogeográficas de las comunidades de C. crinita a lo largo del Mediterráneo, desde España hasta Turquía. Los patrones biogeográficos clásicos, que describen una barrera principal en Sicilia que divide la cuenca occidental y la oriental, y un gradiente de disminución de la biodiversidad hacia el Este, se observan, aunque con excepciones, para Cystoseira. Se detectó una correlación positiva entre la riqueza de especies del ecosistema y la latitud, mientras que no se detectó ninguna correlación con la longitud, lo que podría significar que la temperatura tenga más importancia que la cercanía al Atlántico a la hora de estructurarse la riqueza de especies de estos hábitats.
La importancia de Cystoseira
El género Cystoseira se encuentra en el Mediterráneo y en el Atlántico noreste. Existen unas 50 especies, de las cuales 30 viven en el Mediterráneo y la mayor parte de ellas son endémicas de este mar. El género Cystoseira es uno de los más importantes ecológicamente en el Mar Mediterráneo, debido a su papel estructurador de hábitats y ecosistemas. Estas algas tienen un gran porte y crecimiento vertical, que conlleva una elevada compartimentación del espacio, creando nuevos microhábitats que favorecen la presencia de gran cantidad de especies de algas e invertebrados, aumentando la biodiversidad.
Además, estas especies favorecen el reciclado de nutrientes, manteniendo las aguas limpias y cristalinas, y crean uno de los hábitats preferidos como zonas de asentamiento y crecimiento por muchas especies de peces. Las algas del género Cystoseira, además, son muy sensibles a la contaminación y otros impactos humanos y actualmente están en declive en numerosos lugares del Mediterráneo. Es por ello que todas las especies de este género, salvo Cystoseira compressa v. compressa, están incluidas en el Anexo II del Convenio de Barcelona. Además, han sido recientemente incluidas en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y en el Catálogo Español de Especies Amenazadas.
Fuente: Redacción ambientum.com



miércoles, 7 de diciembre de 2011

Los juguetes, un peligro evidente




Como parte de su campaña “Stop a los Malos Jugadores”, la red internacional de organizaciones femeninas y de defensa del medioambiente WECF (Women in Europe for a Common Future) ha analizado 29 juguetes vendidos en Francia, Alemania y los Países Bajos.


 Estos juguetes, si bien no representan a la industria del juguete de forma global, sí son una buena muestra de los peligros que pueden encerrar muchos compuestos utilizados para su fabricación. 


Después de varias campañas de lucha contra este tipo de sustancias, la situación de los juguetes en Europa está lejos de solucionarse.




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jueves, 15 de septiembre de 2011

El agua de Eugi se libera de hierro y manganeso

P.F.L. . PAMPLONA .

El desembalse ayer de las aguas del fondo del pantano de Eugi permite mejorar la calidad del agua de consumo

Actualizada 14/09/2011

Las compuertas de Eugi dejaron salir el agua en el desembalse. CEDIDA.



El embalse de Eugi se liberó ayer de unos 150 kilos de metales pesados, en concreto hierro y manganeso, gracias al desembalse de las aguas del fondo de Eugi, operación efectuada una vez al año, desde hace veinte, con el objetivo de mejorar la calidad del agua consumida en Pamplona y la Comarca.
La Mancomunidad de la Comarca de Pamplona realiza el desembalse desde 1991, con el fin de eliminar el exceso de manganeso y hierro acumulados en las capas inferiores del embalse. El agua comenzó a entrar en el río a las ocho de la mañana de ayer en una operación que se prolongó ocho horas.
En verano el sol calienta las aguas superficiales, lo que produce un descenso térmico brusco a unos 8 o 10 metros de profundidad. La estratificación de temperaturas provoca una separación física entre aguas superficiales y las inferiores, estas pierden oxígeno y aumentan los niveles de hierro y manganeso.
El desembalse dejó algo menos de medio hectómetro cúbico de agua en su cauce (0,4 hm3), a razón de 12.000 litros por segundo durante 8 horas. Y lo más evidente: la temperatura del agua bajó de unos 17 grados, a tan sólo 8. Los efectos son similares a los de una tormenta, explica Juan Mari Echarri, técnico de la Mancomunidad, de manera que los posibles bañistas notarán el descenso térmico que, en cualquier caso, se recuperará.
Echarri explica que así se evita el proceso de oxidación mediante un reactivo químico que sería necesario para bajar los niveles de metales. De esta forma se opta por un sistema más natural y se reducen costes.
El desembalse no supone mayor riesgo para la fauna y flora del río, pero la bajada de temperatura es brusca. Por eso, con el fin de minimizar efectos, el día anterior y el siguiente aumentan el caudal del agua turbinada: si normalmente es de unos 500 litros por segundo, sacan 1.500.